Istán se asoma sobre el embalse de Río Verde, a los pies de la Sierra Blanca, y vive del agua: las acequias moriscas cruzan el pueblo, el lavadero de El Chorro sigue en uso y el río forma charcos donde se bañan desde hace generaciones. A sus vecinos se les llama panochos, y su fiesta más propia es El Paso, la Pasión representada en vivo.
ESPAÑA