Colmenar vive de la miel, del cerdo y de lo que da el monte. El pueblo se parte en dos: arriba, el casco antiguo, de calles estrechas y empinadas alrededor de la ermita de la Candelaria; abajo, la parte nueva. Su nombre viene de las colmenas, y hoy sigue teniendo museo propio dedicado a ellas. Las fiestas tienen sabor a matanza, roscos y mosto.
ESPAÑA