Iznájar se asoma desde lo alto de un cerro al Lago de Andalucía. Arriba, el castillo y la iglesia de Santiago; alrededor, el agua y diecinueve aldeas repartidas por el término. En primavera los patios se llenan de gitanillas, claveles y geranios, y en las tardes de verano se sube a los miradores a ver ponerse el sol.
ESPAÑA