Juan Ramón murió lejos, en Puerto Rico, y sus últimas palabras fueron «Moguer… madre… Moguer». Lo había prometido: «Te llevaré Moguer a todos los países y a todos los tiempos». El pueblo le corresponde con sus versos en los azulejos de las calles y con Platero, en escultura, en las plazas. Y vive de las fresas y los frutos del bosque.
ESPAÑA