Benaoján tiene dos mitades: el pueblo, en la ladera, y la estación, abajo en el valle del Guadiaro, nacida con el ferrocarril Bobadilla–Algeciras. Entre ambos quedan las cuevas: la de la Pileta, con arte prehistórico, y la del Gato, donde el agua sale de la montaña y cae al Charco Frío.