Álora se asoma al Guadalhorce desde un cerro con castillo, entre naranjos, limoneros y olivos. Sus vecinos, los perotes, presumen de que aquí nació la malagueña. En abril el azahar perfuma las huertas y el Viernes Santo, en la plaza Baja, dos tronos se encuentran y se arrodillan a la vez: es la Despedía.
ESPAÑA